Patinaje, talleres y San Nicolás con niños en Praga
Los mercadillos navideños de Praga funcionan muy bien con niños si aciertas con el horario. Las luces se encienden hacia las 16:00, mucho antes de la hora de dormir, y las tardes entre semana son mucho más tranquilas que las noches del fin de semana. Esta guía repasa la pista de hielo y los talleres de manualidades, los caprichos que gustan a los niños y la noche en que San Nicolás recorre las calles con un diablo detrás. Termina separando los tours que reciben bien a las familias de los que no.
Cómo organizar la tarde y por dónde empezar
En diciembre el sol se pone en Praga hacia las 16:00, y los puestos están iluminados desde media tarde. A una familia le viene de perlas. Sal hacia las 15:00 para pillar la última luz del día y el momento en que se encienden las luces, y aún llegas a tiempo para la cena. Las tardes entre semana son lo más tranquilo de todo. Los viernes y sábados por la tarde se llenan las plazas grandes, igual que la tarde del 5 de diciembre y los fines de semana antes de Navidad.
En la plaza de la Ciudad Vieja, el gran árbol, de unos 26 m de altura, ofrece cada tarde un breve espectáculo de luces, a las 16:30 y después cada hora, a y media. Los organizadores no fijan las fechas y horarios definitivos hasta poco antes de que abran los mercados, así que mira la web del propio mercado antes de prometerle a nadie un espectáculo. La tabla completa está en nuestra guía de fechas y horarios.
| Lugar | Para niños | Fechas | Horario |
|---|---|---|---|
| Pista de hielo de la plaza de Wenceslao | Patinaje al aire libre con alquiler de patines, sin reserva | Del 28 de noviembre a febrero | 9:00–21:00 |
| Plaza de la Ciudad Vieja | Talleres de fin de semana de 11:00 a 15:00; villancicos en el escenario más tarde | Del 28 de noviembre al 6 de enero | 10:00–22:00; el 24 de diciembre, 10:00–14:00 |
| Mercado de la plaza de Wenceslao | Demostraciones de herrería; escenario de jueves a domingo | Del 28 de noviembre al 6 de enero | 10:00–22:00; el 24 de diciembre, 10:00–14:00 |
| Plaza de la Paz (Náměstí Míru) | Artesanía y un ambiente más tranquilo | Del 20 de noviembre al 24 de diciembre | 10:00–20:00 |
Patinar en la plaza de Wenceslao
La pista al aire libre de la plaza de Wenceslao funciona del 28 de noviembre hasta bien entrado febrero, de 9:00 a 21:00, y puedes presentarte sin reserva y alquilar los patines allí mismo. Al lado, el mercado de la parte baja de la plaza tiene un herrero trabajando y, de jueves a domingo a partir de las 16:00, un escenario con música. La estación de metro Můstek, justo en ese extremo, no tiene escalones. Nuestra guía de la plaza de Wenceslao cuenta con más detalle el mercado y la pista.
Talleres y villancicos en la plaza de la Ciudad Vieja
Los fines de semana, el mercado de la plaza de la Ciudad Vieja organiza talleres infantiles de 11:00 a 15:00, y desde las 16:00 más o menos suben al escenario coros y grupos folclóricos. Una plataforma elevada sobre los puestos permite a los más pequeños ver por encima de la gente, y hay un belén junto al árbol. A cada hora en punto, los apóstoles aparecen en las ventanas del reloj astronómico, un pequeño espectáculo que los niños no olvidan. Los carteristas trabajan entre la multitud de la tarde, así que lleva a los pequeños de la mano y los bolsos cerrados. La guía de la plaza de la Ciudad Vieja explica cómo está distribuido el mercado.
Chocolate caliente, ponche y trdelník
Los niños tienen sus propias bebidas en los puestos, chocolate caliente o un ponche sin alcohol que se sirve junto al svařák. Los vasos son retornables o reciclados, con una pequeña fianza que te devuelven en las casetas de devolución. El trdelník, el dulce de masa enrollada en un espetón, es el capricho que más piden los niños, aunque Praga lo adoptó hace poco y no tiene raíces checas profundas. Las castañas asadas y el pan de jengibre decorado son otros aciertos seguros. Lleva algunas coronas en monedas para los puestos pequeños, y consulta nuestra guía de comida y bebida navideña para el resto de la carta.
Para los niños que quieran hacerse uno, la clase de trdelník de Chimney Cake Workshop Prague, desde ~25 €, en Lípová 8, en la Ciudad Nueva, les deja enrollar la masa en un espetón de madera, rebozarla y hornearla, y después añadirle las coberturas que quieran. Se ponen delantales y utensilios, y dura 65 minutos. Tiene un 4,9 con 1.348 opiniones en GetYourGuide, donde cuesta unos 26 €, y un 5,0 con 341 en Viator. La pega es que la masa viene ya hecha, así que casi toda la hora se va en enrollar y rebozar un único dulce mientras se hornea.

La víspera de San Nicolás, con un ángel y un diablo
La tarde del 5 de diciembre, San Nicolás, Mikuláš en checo, recorre las calles con un ángel y un diablo, el čert. Los niños recitan un poema corto o cantan una canción y reciben golosinas, mientras que un trozo de carbón o una patata es la broma tradicional para quien se ha portado mal. Esa noche la plaza de la Ciudad Vieja está abarrotada. Los diablos se meten en el papel con muchas ganas y pueden asustar a los pequeños, así que con niños muy pequeños mira desde un poco lejos, y deja que los mayores decidan cuánto quieren acercarse.
Ježíšek y la Nochebuena en casa
La noche del 24 de diciembre, los niños checos abren sus regalos. Se los trae Ježíšek, el Niño Jesús, después de una cena de sopa de pescado y carpa frita con ensalada de patata. Los días anteriores se venden carpas vivas en grandes tinas por la calle, y algunas familias guardan el pez en la bañera hasta el 24, algo que a los niños les hace muchísima gracia. A quien ayuna todo el día se le promete ver el cerdito de oro. Una manzana cortada por la mitad a lo ancho debería mostrar una estrella, y se ponen a flotar en agua cáscaras de nuez con velitas para adivinar el futuro.
Para los visitantes, el 24 es un día corto. Las tiendas cierran hacia las 12:00 y la mayoría de los mercados de barrio ya han terminado, mientras que la plaza de la Ciudad Vieja solo abre de 10:00 a 14:00. Deja el mercado para la mañana.
Carritos, metro y paradas para entrar en calor
Los carritos sufren con los adoquines de la Ciudad Vieja y con la multitud de la tarde, así que al anochecer es más cómodo un portabebés. Las estaciones Můstek y Muzeum no tienen escalones, igual que I. P. Pavlova en la línea C. Staroměstská, la parada más cercana a la plaza de la Ciudad Vieja, sí los tiene, y Náměstí Míru, la estación de la plaza de la Paz, también. De día, el funicular de Petřín sube hasta una torre mirador y un laberinto de espejos. Los días de lluvia, el Museo Técnico Nacional mantiene ocupados a los niños bajo techo, y el zoo de Praga abre todo el año. Los niños pequeños se quedan fríos enseguida cuando están quietos, así que vístelos por capas, con gorro y botas impermeables. Nuestra página sobre Praga en diciembre tiene la lista completa de lo que hay que llevar.
Qué tours van bien con niños
El paseo por los mercadillos navideños con Prague City Adventures, desde ~85 €, es el que está pensado para familias. En 2,5 horas, un guía local te lleva a tres mercados que usan los praguenses, dos de barrio hasta el 24 de diciembre y otros dos en el centro histórico a partir de entonces, y te explica las costumbres checas, entre ellas cómo cambió la Navidad durante el comunismo. El paseo incluye galletas navideñas caseras, y el vino caliente y el hidromiel se pueden cambiar por bebidas sin alcohol si lo pides. Los grupos normales son de 11 personas como máximo, los privados de hasta 15, y los billetes de tranvía y metro van incluidos. Quienes lo han hecho cuentan que aprendieron un villancico checo y que después recibieron las recetas de las galletas, y nombran a guías como Nikola o Johanka. Tiene un 4,9 con 34 opiniones en GetYourGuide y un 5,0 con 71 en Viator, donde cuesta unos 86 €. La pega es que tiene pocas opiniones comparado con los tours que funcionan todo el año, que son 2,5 horas al aire libre con frío y que el punto de encuentro, en la diminuta plaza Franz Kafka, es fácil de pasar por alto.
Galletas y ponche en los mercados de la gente de aquí
Un guía local lleva a tu familia a tres mercadillos navideños lejos de las plazas más concurridas, con galletas caseras y, si lo pides, bebidas sin alcohol para los niños, desde ~85 €. El punto de encuentro es la casa natal de Kafka, justo al lado de la plaza de la Ciudad Vieja.
Los demás tours encajan mejor con niños mayores. El tour gastronómico de Taste of Prague, desde ~150 €, son unas cuatro horas a pie y en metro, con bebidas sin alcohol disponibles, y va bien con adolescentes que comen de todo, aunque no es para veganos. El día en Dresde, desde ~193 €, no admite bebés menores de 1 año y dura hasta diez horas, como explica nuestra guía de excursiones. La gala de Navidad del Rudolfinum, desde ~61 €, no admite menores de 5 años y termina hacia las 22:00.